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UD Coromoto

¡Creciendo en equipo!

Entrevista a Narciso Palancares

Los protagonistas realmente son los jugadores. Ellos meten al equipo arriba, ellos hacen el fútbol, y si hay un partido bonito es por ellos, no por los entrenadores. Nosotros solamente organizamos y damos unas pautas, nada más. Los jugadores son lo más importante del fútbol.

Jv1

Apasionado por el fútbol desde que alcanza su memoria y obsesionado por el compromiso y el trabajo bien hecho. Hoy es el turno de que Narciso Palancares, Coordinador de Fútbol 11 y entrenador del Apeles Coromoto Juvenil A charle con nosotros y nos muestre su opinión sobre temas tan variopintos como las diferencias y obstáculos con los que se encontró al pasar de coordinar el Fútbol 7 al Fútbol 11, su parecer sobre el eterno debate entre Formación y Competición o la violencia en el Fútbol.

Queremos agradecer la predisposición que en todo momento ha tenido para realizar la presente entrevista, así como elogiar la claridad, sencillez, humildad y seriedad que le caracteriza, también, a la hora de responder a todas las preguntas cuestionadas, dejando titulares como los que aquí se destacan:

“Hace años, los equipos se formaban para ganar, y no dudaban en echar al jugador que no tuviera nivel. Ahora, los equipos se forman para educar”.

“Coordinar el fútbol 7 fue una experiencia brutal y enriquecedora. Me lo pasé genial y me divertí muchísimo aprendiendo, y viendo aprender a los más pequeños”.

Narciso Palancares.

¿A qué edad comienzas a jugar al fútbol? ¿Por qué?

Empecé a jugar a fútbol a los cinco o seis años porque me encantaba. No hizo falta que nadie me motivara para ir a un campo que estaba cerca de casa y practicarlo.

¿Dónde?

Comencé en la Escuela del Tenerife, justo al lado del Estadio Heliodoro Rodríguez López, en un campo de tierra donde los fines de semana, de 08:00h a 10:00h iba una gran cantidad de niños a jugar, completando siempre entre siete y ocho equipos. Allí nos organizaban por equipos y en partidos de treinta y cinco minutos “fútbol calle”, donde el que perdiera, tenía que esperar para volver a jugar.

Fue una de las experiencias más bonitas que he vivido en años.

A lo largo de tu carrera futbolística ¿En qué equipos has jugado?

Jugué en el Tenerife, Duggi, cedido un año en el Valleseco, Duggi, de nuevo en el Valleseco y por último en el Gladiolos. Llegué hasta regional de primer año, acabando mi etapa como jugador a los 18/19 años aproximadamente.

¿Qué diferencias has notado, en cuanto a la forma de interpretar el fútbol, en los distintos equipos donde jugaste?

Todos los equipos son diferentes, las relaciones son distintas y la forma de entender el deporte depende del Club en el que estés.

En cuanto a la forma de entrenar, he de reconocer que antes los entrenadores confiaban más en la preparación física, descuidando aspectos técnico/tácticos fundamentales para el jugador.

Ahora, el nivel de los entrenamientos, por lo general, tienen más nivel. Sin embargo, a pesar de ello, el fútbol antes era más competitivo; ahora parece que el nivel de las categorías desciende con los años. Los niños no practican tanto fútbol como antes, que salíamos del entrenamiento y nos íbamos juntos a la calle, a la plaza o a cualquier lugar donde poder seguir jugando.

La introducción del fútbol 7 ha hecho que este deporte se haya entendido como un medio lúdico. Antes no existía, o no se llegaba a percibir el fútbol como un juego, sino como un deporte, donde te divertías, pero compitiendo.

Se podría decir que hace años, los equipos se formaban para ganar, y no dudaban en echar al jugador que no tuviera nivel. Ahora, los equipos se forman para educar.

¿Cómo surge tu carrera como entrenador?Foto 30-1-15 8 01 11

Siempre me ha gustado y me ha llamado la atención ver el fútbol desde la perspectiva del entrenador y, siendo todavía jugador, ya me veía como entrenador.

Jamás me he cansado de ver partidos, da igual de qué liga y de qué equipos, veía fútbol por pasión, sin llegar a aburrirme en ningún momento.

Fue sobre el año 2002 cuando comencé a ayudar a un amigo en el recién creado Añaza, con jóvenes a los que consideraban conflictivos y que no se ceñían a ninguna norma, ni disciplina, pero que me enseñaron muchísimas cosas, y con los que a día de hoy, sigo teniendo una buena relación.

¿En qué equipos has entrenado?

Después de esta primera experiencia en el Añaza, dejé de entrenar un año. Al siguiente, este equipo ya había desaparecido y se crea el Azaña, quien contó conmigo nuevamente para conseguir el objetivo de ascender, quedando campeones de liga.

De ahí, marché al Ofra, en una época algo convulsa, pues el equipo había descendido dos categorías de un solo golpe, de Juvenil Nacional a Primera. Muchos jugadores se marcharon y fue labor nuestra conseguir completar la plantilla. Lo hicimos, y finalmente acabamos siendo campeones de liga; aunque en la liguilla de ascenso no conseguimos ascender.

¿Qué te ha llevado a formar parte de la Unión Deportiva Apeles Coromoto?

Después de haber jugado la liguilla de ascenso acabé algo cansado, no quería entrenar en un tiempo. Pero recibí la llamada del Apeles Coromoto, me gustó el proyecto que me plantearon y me convencieron.

Comencé con el Infantil A, un equipo que había ganado muy pocos partidos el año anterior. Jugadores sobradamente técnicos y habilidosos, pero tan nobles e inocentes que los equipos se aprovechaban de este aspecto para ganarnos. Acabamos la fase de grupo sin perder un solo partido, y acabamos en un potente grupo en Preferente, pero así y todo, acabamos en quinta posición.

La gente decía que los niños habían cambiado, que era otro equipo… Para nada, eran los mismos niños, con las mismas condiciones, pero un poco mejor situados sobre el terreno de juego. Y es a ese grupo a quien estoy entrenando ahora en el Juvenil A, siendo esta etapa un tema recurrente en el vestuario a la hora de contar historias y anécdotas de los jugadores.

El año pasado, además de entrenar al Cadete A, desarrollabas la función de Coordinación de Fútbol 7; ¿Cuál es tu valoración sobre la etapa de formación en la Unión Deportiva Apeles Coromoto?

El año pasado me ofrecieron Coordinar la etapa de fútbol 7 y como nunca había probado algo así antes, tenía curiosidad.

Los inicios fueron complicados porque esperaba un mayor nivel de los jugadores, también lo achaco a que puede que viniera acostumbrado a jugadores de fútbol 11 donde no hay tanto margen para ciertos errores.

Por eso me costó, pero me tuve que adaptar a ellos, igual que también me resultó algo complicado tener que tratar con los padres, sobre todo porque es algo a lo que no estoy acostumbrado con los mayores.

Pero al final, considero que fue una experiencia brutal y enriquecedora. Me lo pasé genial y me divertí muchísimo aprendiendo, y viendo aprender a los más pequeños.

Pudimos haber conseguido mejores resultados, pero no creo que eso fuera lo más importante a esa edad, recalcaba e insistía a los entrenadores que lo primero es el aprendizaje de los jugadores, esa es la base para que el día de mañana podamos pensar en conseguir resultado.

Foto 30-1-15 8 01 16Este año, el puesto de coordinador de formación lo ocupa Juan José Pilili, siendo tú, responsable en el área técnica del Fútbol 11, ¿Con qué diferencias te has encontrado?

La principal diferencia con la que me he encontrado es que en el Fútbol 7 el niño, verdaderamente se está divirtiendo. Tan solo por jugar a fútbol, independientemente del resultado, el niño es feliz. En los mayores no siempre sucede lo mismo, aparece la tensión y la frustración por no conseguir objetivos, por falta de minutos… No existe ese aspecto lúdico del fútbol.

En cuanto a la coordinación, no ha habido mucho problema, pues ya está estructurado y se ha seguido una misma línea de trabajo desde hace años. Sin embargo, desde mi función como coordinador, el año pasado en Fútbol 7 había un trato más cercano con los jugadores que en el Fútbol 11 ha desaparecido. El trabajo ya no es directamente con el jugador, sino con los entrenadores. Yo no intervengo a no ser que sea un caso excepcional, me limito a servir de apoyo a los entrenadores y ayudarles en lo que pueda, aunque siempre estando a disposición del jugador para lo que necesite.

¿Qué aspectos entiendes que son importantes trabajar en cada etapa?

Sin duda alguna, los jugadores han de ir escalando niveles con una serie de conocimientos adquiridos en la anterior etapa. Desde que los jugadores llegan a prebenjamín, han de aprender conceptos básicos que serán reforzados y desarrollados en Benjamín, además de añadir otros que también evolucionarán en Alevín, y así sucesivamente, a medida que el jugador sube de categoría, también habrá ido mejorando sus aptitudes como futbolista.

Si llegan jugadores a Juveniles que han estado en el Club desde pequeños, y aun no saben usar ambas piernas para dar un pase o un control, más que culpa de la organización, será responsabilidad nuestra, de los entrenadores que a lo largo de las distintas etapas no se habrán preocupado por garantizarle las herramientas adecuadas al futbolista para que esos conceptos los domine a medida que crece

Pasas de dirigir, del año pasado a este, la etapa formativa (Fútbol 7) a la precompetitiva y competitiva (Fútbol 11), ¿Crees que formación y competición son aspectos independientes, o dentro de la formación hay competición, y viceversa?

En mi opinión, el Fútbol 7 no debemos preocuparnos por competir sino por formar, es horroroso ver como hay equipos en fase previa que no dudan en marcar 20 o 30 goles en un partido por ir a una categoría superior. Y por el contrario, aquellos que no se esfuerzan al máximo de sus posibilidades para que en la liga regular, queden encuadrados en una competición que se encuentra por debajo del nivel que pueden mostrar.

La Federación debería intervenir en todos esos encuentros donde el resultado es demasiado abultado, emitiendo algún tipo de normativa que de por finalizado el encuentro cuando se llega, por ejemplo, a una diferencia de 7 o 9 goles. Pues ese marcador es imposible que se remonte, y no beneficia ni al equipo que los recibe, ni al que los logra. Al contrario, es perjudicial para ambos. Pero no es así, por eso, deberíamos ser los entrenadores los que decidamos cuando parar, sin que el hecho de ganar se convierta en ofende al contrario.

¿Y Narciso Palancares cómo entiende el fútbol base: Competición o formación?

Se debe diferenciar la etapa a la que pertenezca el futbolista, en Fútbol 7, incluso llevándolo hasta Infantil de primer año, en mi opinión debe primar la formación. La competición se introduce en Infantil de segundo año, y aunque es lo que prima en Cadetes y Juveniles, en ningún momento dejas de lado la formación, pues el jugador ha de adaptarse a cualquier situación en la que se encuentre y por eso, jamás se deberá descuidar el aspecto técnico del futbolista, cualquiera que sea su edad.

Conoces y sigues de cerca el fútbol femenino, ¿Qué opinas del nivel que hay en la isla?

Cada vez hay mucho más nivel en el fútbol femenino. De hecho, diría que hay equipos femeninos que superarían con facilidad a algunos masculinos. Pero por desgracia no existen tantos equipos, ni es una modalidad demasiado seguida, pero en mi opinión, sería ideal que se organizaran competiciones desde abajo, desde Fútbol 7 femenino.

Lástima que muchas niñas no coincidan en un mismo Club y que no se arriesguen a organizar más cantidad de equipos femenino.

¿Cómo valoras el primer tramo de temporada y qué esperas de cara a lo que resta hasta que concluya la competición en los distintos equipos (De Infantil a Juvenil)?

Hasta el momento, aunque los equipos tienen todavía margen de mejora, los resultados, el rendimiento de los jugadores y la situación en la que cada uno se encuentra marcha según las ideas que previamente me he hecho. Asumí la coordinación del Fútbol 11 sabiendo lo que me esperaba y eso me ha ayudado a desarrollar mis funciones.

Hablando como entrenador del Juvenil A, puedo decir que estoy más que contento, no solo por la marcha del equipo, sino sobre todo porque de 21 jugadores que hay en plantilla, 19 son de la casa, y eso habla muy bien de ellos, pues alguno ha tenido ofertas de clubes de superior categoría, pero también del Club, pues no es sencillo mantener a tantos jugadores hasta esta categoría.

Sabemos que llegará un bajón, pero trataremos de que este se de lo más tarde posible. Para ello, contamos con Roberto Mendoza como preparador físico y, junto a Mara como segundo entrenador, están haciendo un enorme trabajo y son un apoyo constante tanto para mí, como para los jugadores, que ven en ellos un referente y modelo a seguir. Sin olvidar que este vestuario es una piña, noto al equipo muy unido y comprometido con sus compañeros y con el objetivo de conseguir meternos en liga de ascenso, y así las cosas siempre son más fáciles.

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Conociendo la realidad del fútbol en Tenerife, ¿Qué opinión te merecen las iniciativas en las que se encuentra el Apeles Coromoto, como son el “Proyecto Buen Rollito” o el “Balón de Oro”, recientemente presentado?

Considero que son muy buenas iniciativas, pero que han de llevarse a la práctica, a la realidad de cada campo de fútbol. Para eso, los primeros que deben dar ejemplo somos los Clubes, compuestos desde la directiva hasta los entrenadores, que somos los que en cierto modo, somos referentes deportivos para los jugadores. No podemos olvidar a las familias, que tienen mucho que ver en la forma de comportarse de los jugadores con sus compañeros y en el terreno de juego. Los árbitros, también han de ser modelos a seguir. Por último, los jugadores. Y digo por último porque si equipo directivo, entrenadores, árbitros y familia no somos capaces de mantener las formas y un buen comportamiento, ¿Qué le vamos a exigir a los jugadores? No estaríamos en condición de pedir un comportamiento que nosotros no somos capaces de demostrar.

Hemos tenido el caso esta temporada en que un entrenador nuestro da dos pasos dentro del campo y reúne a todo el equipo tras haber encajado un tercer gol, y viendo lo brusco que se había vuelto el encuentro, le pide gritando a sus jugadores que no quiere tarjetas, que quiere acabar el partido lo más dignamente posible y nos vamos. Ante esta acción, el árbitro decide expulsar al entrenador por invadir el terreno de juego. No lo entiendo, se supone que trataba de ponerle las cosas más fáciles al colegiado, lo ayudaba… Reducir la violencia es cosa de todos, y todos hemos de mostrarnos flexibles.

¿Qué crees que debe cambiar para evitar la violencia en los campos de Fútbol Base?

Como ya te comenté, debe darse un cambio en cadena para que la violencia en los campos de fútbol se reduzca al mínimo, o se elimine. Aunque los principales problemas vienen desde la grada, y acaban por transmitirse al terreno de juego. Los jugadores lo escuchan todo desde dentro, y pueden ver lo que está pasando. El día que los partidos sean a puerta cerrada, no habrá ningún tipo de conflicto, aunque el partido lo disputen dos equipos enfrentados y en las condiciones más tensas. No pasaría absolutamente nada.

Los protagonistas realmente son los jugadores. Ellos meten al equipo arriba, ellos hacen el fútbol, y si hay un partido bonito es por ellos, no por los entrenadores. Nosotros solamente organizamos y damos unas pautas, nada más. Los jugadores son lo más importante del fútbol.